Saber Viajar a Río que bate Récord y Brasil baila Samba con el Mundo: 2025 fue el Año en que Todos quisieron Probar su Sabor

Saber Viajar a Río que bate Récord y Brasil baila Samba con el Mundo: 2025 fue el Año en que Todos quisieron Probar su Sabor


Entre montañas que abrazan el mar, playas que nunca duermen y una gastronomía que seduce sin pedir permiso, Río de Janeiro volvió a demostrar que no es solo una postal: es una experiencia. Y en 2025 esa experiencia fue vivida por más de 2,1 millones de turistas extranjeros, el mayor número de su historia.


La “Cidade Maravilhosa” se consolidó como una de las grandes puertas de entrada a Brasil, con un crecimiento de 43,7% en turismo internacional respecto al año anterior. Un dato que confirma lo que los viajeros ya saben: Río se reinventa, se expande y ofrece mucho más que Copacabana y el Cristo Redentor.


Y ojo con Chile, somos el segundo mercado emisor más importante hacia Brasil, con más de 359 mil chilenos viajando solo a Río durante 2025, y más de 800 mil recorriendo todo el país. La samba, el sol y los sabores brasileños claramente nos quedan bien.


Según Marcelo Freixo, presidente de Embratur, este fenómeno tiene una explicación clara:
Río hoy se muestra al mundo en todas sus capas —ecoturismo, cultura periférica, afroturismo, gastronomía, interior rural y experiencias auténticas— una mezcla que seduce a viajeros que buscan algo más que selfies frente al mar.


Y no es solo Río el que sonríe. Brasil completo cerró 2025 con más de 9,2 millones de turistas internacionales, el mejor año de su historia, confirmando al país como una potencia turística global. Desde Argentina, Chile y Estados Unidos hasta Europa, el mundo entero volvió a mirar a Brasil como un destino que lo tiene todo: naturaleza, alegría, identidad y una cocina que es puro mestizaje y sabor.


Este boom no es solo números: es más cocina regional, más historias locales, más emprendimientos, más mesas compartidas y más culturas cruzándose alrededor de un plato.

Brasil no solo recibió turistas en 2025. ¡Recibió al mundo… y lo sentó a la mesa!