Con el respaldo de una centenaria casa de Bolonia y un vibrante color que entra directo por los ojos, este nuevo aperitivo italiano fusiona naranja sanguina siciliana, mango y maracuyá para darle frescura y dulzor a las copas locales.
El ritual del aperitivo es, ante todo, un punto de encuentro: copas tintineando, hielo abundante, risas compartidas y la promesa de una buena conversación. En ese escenario donde el clásico spritz reina sin contrapeso, aterriza en Chile una etiqueta dispuesta a refrescar la escena con identidad propia, carácter seductor y un tono rosado imposible de pasar por alto: Sarti.
Heredera de la tradición de la histórica Casa Luigi Sarti & Figli —fundada en Bolonia en 1885—, la marca llega al país bajo el alero de Campari Group, rescatando más de un siglo de maestría italiana pero adaptada al paladar contemporáneo: más amable, visualmente magnética y sumamente fácil de disfrutar.
Un viaje sensorial entre Sicilia y el trópico
Hay tragos que conquistan por la técnica y otros por su impacto visual. Sarti juega en ambos terrenos. Su coloración rosa brillante anticipa una experiencia fresca y juguetona en boca, donde la acidez cítrica y aromática de la naranja sanguina siciliana se entrelaza de forma armónica con las notas dulces y envolventes del mango y la sutileza exótica del maracuyá.
El resultado es un perfil gustativo sedoso, frutal y amable, perfecto para quienes encuentran en los clásicos aperitivos un amargor a veces desafiante y prefieren alternativas más vibrantes, balanceadas y aromáticas.
“Chile es un mercado relevante para la llegada de Sarti porque vemos una oportunidad de seguir ampliando el universo del spritz y conectar con consumidores que buscan perfiles más dulces, frescos y fáciles de disfrutar. Llegamos con una propuesta que tiene códigos muy claros: es italiana, rosada, frutal y muy visual, pero sobre todo está pensada para acompañar esos momentos sociales que se dan de manera natural”, destaca Carolina Alayza, Gerente de Marketing de Campari Group Sudamérica.
La fórmula del nuevo clásico: Sarti Spritz (3 – 2 – 1)
La magia de este aperitivo radica también en su espontaneidad. Sin complejidades técnicas ni artilugios de laboratorio, la regla de oro para prepararlo es la clásica y recordable ecuación:
3 partes de Prosecco bien frío.
2 partes de Sarti.
1 parte de soda o agua con gas.
Servicio: En copa estilo balón o vino blanco con abundante hielo de buena calidad.
Garnish: Decorar con una rodaja de lima fresca, cuyo toque cítrico realza el perfil frutal del destilado.
¿Cuándo disfrutarlo?
La versatilidad de Sarti rompe los esquemas del horario estricto del after office. Es un cóctel que encuentra su espacio natural en un brunch de fin de semana que se extiende sin prisa, en la calidez de una terraza al atardecer, como antesala perfecta de una cena o simplemente en una junta improvisada entre amigos.
Con su desembarco oficial en las barras y mesas chilenas, Sarti no viene a sustituir las tradiciones, sino a pintarles una nueva dimensión: más fresca, frutal, estética y, por sobre todo, compartida.
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