Saboreando en Rishtedar que convierte la noche en un viaje (y en una sobremesa que no quiere terminar)

Saboreando en Rishtedar que convierte la noche en un viaje (y en una sobremesa que no quiere terminar)

Desde el 9 de abril, en Av. El Rodeo 12.850, algo distinto ocurre cuando cae el sol. No es solo la promesa de buena mesa, es un viaje. Uno que empieza en la puerta, con un bindi de bienvenida, y continúa entre aromas de comino tostado, cardamomo y mantequilla clarificada. Aquí, la experiencia no se apura: se extiende, se conversa, se comparte.

Un escenario que cuenta historias

El espacio —más de 400 m² concebidos como una escenografía sensorial— lleva la firma de Gino Falcone y el arquitecto Fernando Sotomayor. Juntos construyen un relato visual donde la India no es decoración, sino lenguaje: texturas, símbolos y una iluminación que acompaña el ritmo de la noche. Nueve meses de obra que hoy se traducen en un ambiente sofisticado, envolvente, casi cinematográfico.

Cocina con acento de origen

En la cocina, tres chefs provenientes de Goa sostienen el corazón del proyecto: autenticidad sin concesiones. La carta es un mapa abierto del subcontinente indio. Empieza con samosas crujientes y delicadas, sigue con preparaciones que requieren paciencia —como el garrón de cordero cocinado por más de 18 horas— y se atreve a dialogar con el mar en un pulpo Tikka Masala de carácter profundo.

Conviven clásicos como el Murgh Tikka y el Goa Jheenga Curry con interpretaciones que respetan la tradición sin renunciar a la sorpresa. Y cuando todo parece haber dicho su última palabra, llegan los postres: Kulfi artesanal y Gulab Jamun, dulces que no solo cierran, sino que equilibran.

Donde la noche se queda un rato más

Uno de los grandes aciertos de este nuevo Rishtedar es su apuesta por la sobremesa larga. La coctelería —la más amplia de la marca— no está pensada como complemento, sino como continuidad del relato. Es el argumento perfecto para quedarse, para transformar la cena en encuentro, y el encuentro en noche.

En un sector donde la oferta nocturna suele apagarse temprano, esta apertura propone algo distinto: extender la experiencia más allá del plato. Aquí se viene a comer, sí, pero también a habitar un momento.

Una historia que cruza continentes

Detrás de todo está Vikram Thadani, quien convirtió los sabores de su infancia en un proyecto que hoy conecta Chile con la India. Desde su primer local en Av. Holanda hasta su presencia en Wynwood, Miami, la marca ha crecido sin perder su esencia: hospitalidad, cultura y una cocina que no solo alimenta, sino que narra.

Para más información visita la página web www.rishtedar.cl o el Instagram @rishtedar_restaurant.